Vender una vivienda en España implica tener en cuenta varios impuestos obligatorios que pueden afectar al beneficio final obtenido.
A continuación, te explicamos cuáles son y cómo gestionarlos correctamente.
- Impuesto sobre la Renta (IRPF)= La venta de una vivienda genera una ganancia o pérdida patrimonial, que debe declararse en el IRPF.
La diferencia entre el precio de venta y el de adquisición, restando gastos e inversiones, determinará cuánto pagarás.
- Plusvalía Municipal (Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana)= Este impuesto se paga al ayuntamiento donde está el inmueble y grava el aumento del valor del suelo desde la compra hasta la venta.
Desde 2022, el contribuyente puede elegir entre dos métodos de cálculo y aplicar el más favorable.
- Gastos deducibles= Puedes descontar del beneficio los siguientes gastos:
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Honorarios de notaría y registro
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Comisiones inmobiliarias
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Certificado energético
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Obras de mejora documentadas
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Antes de vender una vivienda, es esencial conocer los impuestos aplicables y las posibles deducciones.
Un asesor fiscal inmobiliario puede ayudarte a optimizar tu declaración y evitar pagos innecesarios.