Firmar un contrato de arrendamiento puede parecer un trámite sencillo, pero muchos propietarios e inquilinos cometen errores que luego se traducen en conflictos legales o pérdidas económicas. En este artículo te explicamos los fallos más habituales y cómo prevenirlos antes de firmar.
- No revisar la titularidad del propietario
- No detallar el uso del inmueble
- Falta de inventario y estado de la vivienda
- No especificar los gastos
- Fianza y garantías adicionales
- No registrar el contrato
La mejor manera de evitar problemas es leer cuidadosamente el contrato y asesorarse antes de firmar.
Un abogado especializado en arrendamientos puede ayudarte a redactar cláusulas claras, equilibradas y conformes a la ley.